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MITOS Y LEYENDAS DE CARACOLI

 

El Duende Que Molestaba a Don Carlos Jaramillo

 

La historia fue tomada por el señor José J Galeano de un suceso ocurrido en el municipio.

 

En el año sesenta y siete se le ocurrió a un duendecillo

hacer la vida invivible a don Carlos Jaramillo.

Un lunes como a las diez comenzó aquel suplicio

No se escapaba a las piedras ni aurora del servicio.

 

Este raro fenómeno ocurría noche y dia

Y, a pesar de los conjuros piedras caían y caían,

La gente se iba arrimando curioso por conocer

El duende que ha esa familia había empezado a joder.

 

Llego Elifabio Valencia, dijo: Que es la pendejada?

Y al momento el duendecillo lo calmo de una pedrada.

La familia se fue al asilo de huida de esta visión

Y de allí tocó salir en carreras de salvación.

 

A casa de don Miguel Ríos se fueron al otro dia

Y en igual forma que antes todavía lo perseguía.

Aquel maldito animal no tenía un lugar fijo,

Un dia se defeco encima de un crucifijo.

 

La familia se canso de aquel terrible trajín

Y empacaron el equipaje y pegaron pa Medellín

creyeron que en Medellín todo seria mas sencillo

Cuando llegaron allá allí estaba el duendecillo.

 

Huyendo de aquel problema se fueron para Cisneros

Pero el hábil duendecillo había llegado primero,

El equipaje de cisneros se disponían a bajar

Y en el poyo de fogón se acababa de poposiar.

 

Viendo que aquella cosa no dejaba de joder

En a misma camioneta se tuvieron que volver,

A casa de josefina se fueron pues a vivir

Era el único lugar donde no los hacia sufrir.

 

Les vamos a describir el duende de Jaramillo

Diez centímetros median cada uno de sus colmillos,

Tenia dos grandes ojos rojizos y picarones

Que más bien parecían dos encendidos carbones.

 

Tenia una uñas largas nos lo contaron de afán

Que parecían mas bien las uñas de un gavilán.

Tenia unos pies enormes cinco dedos de por medio

Cada uno de sus pies le media metro y medio.

 

Tenia una barriga grande muy ancha pa delante

Se parecía mas bien una panza de elefante,

Y si termina esta historia de este raro duendecillo

que no dejaba tranquilo a don Carlos Jaramillo.

 

 

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