Make your own free website on Tripod.com


EL ORIGEN

Antes de que llegara nuestro fundador, Don Rodolfo Ceballos, estas tierras ya eran habitadas desde muchos años atrás. Las primeras investigaciones y hallazgos arqueológicos han identificado que desde hace mil años, ya existían poblaciones indígenas, los hallazgos revelan que el valle del río Nus, en el Magdalena medio Antioqueño ha sido lugar de asentamientos humanos. Un equipo de investigación de la Universidad de Antioquía, en asocio con Corantioquia, ha encontrado evidencias arqueológicas desde hace aproximadamente 10.400 años. El material hallado ha servido para empezar a construir el pasado de nuestra región. Los cuales se están describiendo como grupos de indígenas que vivieron en esta remota época como cazadores, recolectores de frutos y fabricantes de instrumentos de piedras, entre las cuales se encuentran punta de lanza y de flechas que usaban para cazar, eran nómadas y se desplazaban permanentemente en busca de alimentos.

Los grupos posteriores a estos primeros pobladores ya tenían una estructura social, basada en familias, su estructura social no era compleja, pero al menos ya se establecían como pequeñas familias tribales. A estos se les ha descrito como alfareros (fabricantes de cerámicas), cultivadores, pescadores y que construyeron tumbas para esterrar sus muerto.

Caracoli fue fundado en 1886 por el señor Rodolfo Ceballos. Cuando llegaron los primeros colonos, esta región era rica en arboles corpulentos maderables llamados caracolies, que contribuyeron a unas mejores condiciones de vida para quienes abrieron por primera vez la trocha que serviría de asentamiento a las rústicas habitaciones de cancel.

Queda claro que con el desplazamiento de los primitivos pobladores de la vereda Sardinas de la Plata hacia la pequeña hondonada, con las características de valle boscoso; el atractivo de estos arboles fue el apoyo para que el aserrio se construyeran las primeras viviendas. Ya como fruto de una larga y meditada inspiración, uno de los moradores, Don Rodolfo Ceballos le asigno al sitio el nombre de Caracoli.

Aquellos que llegaron por primera vez a esta región, supieron contemplar para su beneficio, todos aquellos ejemplares y por eso lo tomaron para el aserrio y construir con sus piezas de madera un rancherio – 40 chozas- que sirvió de albergue a las familias de los colonos y que se desplazaron de Sardinas de la Plata hacia el nuevo asentamiento.

Al descubrirse algunas minas de oro incremento en numero de habitantes. Por ello en las riveras de la quebrada “ La Reina ” y el río Nus, se montaron molinos para explotación de minas de veta, descubierta por don Rodolfo Ceballos en el Alto de la Reina.

El primer apoyo para sus colonizadores lo brindo el Caracoli, que hoy como único testigo de aquellos arboles, lo vemos encumbra sobre las montañas que con orgullo sobre las líneas del ferrocarril, ve como avanza el desarrollo de nuestro pueblo.

La existencia de un camino de herradura que permito comunicar a Puerto Berrio con la ciudad de Medellín, pasando por el oriente Antioqueño, hizo que se estableciera un sitio de descanso para arrieros y mulas en un lugar donde existía una pequeña fonda y que inicialmente se denomino “san Felipe de las Barajas”. Este paraje obtuvo dicho nombre a raíz de los diferentes juegos de azar que se ejecutaban en dicho albergue, entre los mismos arrieros hasta el punto de descargar las muladas y aparte de ello, jugaban las remesas que en ese entonces eran de oro y permanecía allí, hasta varios días. Se consolido tanto el lugar y se acrecentaba tanto este tipo de juego, que tanto pasajeros como personas radicadas en aquella región, y que eran dedicadas a la minería, por la misma escasez de plata, se pagaban las apuestas con totumas de oro y por ello con el tiempo las mismas gentes optaron por ir cambiando el nombre al lugar por el de “Sardinas de la Plata ”. Crece el caserío y se establece un pequeño pueblo que trata de surgir ante las dificultades y necesidades acompañados de una serie de elementos culturales, fruto de las costumbres y hábitos de las gentes que frecuentemente por allí cruzaban. Se oficializa una capilla, una escuela y un cementerio. Con la escasez que toma el oro y a sabiendas de que el ferrocarril pasaría muy cerca de esta región, un grupo de colonos en compañía de don Rodolfo Ceballos, se desplazan de sardinas (tercer nombre que tomo el caserío) y se ubican en un pequeño valle por donde pasaría la vía férrea. Al encontrase con aquellos arboles, al aserrarlos, construyeron 40 ranchos de cancel que mas tarde arriendan a otras personas provenientes de Sardinas, unos para continuar el trabajo agrícola, y otros para dedicarsen a la minería, donde se encontraron con algunos frentes que los llevo a condicionar ciertos entables con machines movidos por fuerza bruta. De igual manera se descubrieron otras minas de aluvión primeramente en la quebrada “ La Reina ”, el alto de la Reina y el río Nus, en donde todavía se observa los botadores de las excavaciones, con respectivos cortes.

No se ha podido hallar el acuerdo del Honorable conejo municipal de san Roque, que dio a Caracoli la categoría de corregimiento con el que ya figura en 1905, pero parece que fue eliminado ya que en 1923, por el acuerdo Nro. 19, de junio 29, se restablecía por decreto 61 del 22 de agosto en 1951, el alcalde de San Roque suprimió este corregimiento, pero una semana después, el gobernador creaba allí una inspección departamental.

A medida que la población progresaba, crecían los anhelos de los habitantes para lograr la separación del municipio de San Roque. El decreto 488 firmado por el entonces Gobernador Braulio Henao Mejía, creo, en 1951 una inspección de policía.

SIGUE

Copyright ® 2004 Edgar Giraldo Orozco

Inicio      Economía     Geografía     Deporte     Iglesia     Personajes     Contactenos